Félix Uriarte, ¿De los Legionarios de Albiñana a Falange?

En el cuestionario que el Ayuntamiento de Baracaldo remitió para la instrucción de la Causa General se citan cuatro nombres de filiación falangista entre los asesinados residentes en la localidad fabril. Uno de ellos es Félix Uriarte. No se aportan más datos.

En el informe del Ayuntamiento de Abanto y Ciérvana se aporta algún dato más. En agosto de 1936 en una calera dentro de su jurisdicción apareció el cadáver de Félix Uriarte Landaluce, de 24 años, jornalero y residente en Bilbao. Desconocen su militancia. Había muerto por arma de fuego.

Sin embargo en el informe de Bilbao, no se menciona como residente en la Villa.

En la orla de los Caballeros de España de Vizcaya, que recoge fotos de la mayoría de presos y asesinados, encontramos a Félix Uriarte.

Rastreando su nombre en la hemeroteca encontramos a un Félix Uriarte multado en 1932 por repartir propaganda del partido del doctor Albiñana, en un acto monárquico celebrado en Bilbao.

Tenemos pues, a un joven albiñanista en 1932 y a un falangista asesinado en 1936. ¿Son la misma persona? La historia de los Legionarios de Albiñana, del Partido Nacionalista Español en Bilbao está por escribir, sin embargo es conocida la foto de la inauguración de la sede en la capital vizcaína en 1935.

Y es en dicha foto, a la izquierda, donde podemos encontrar a nuestro protagonista, vistiendo la camisa celeste de los Legionarios del PNE.

Parece que el chico asesinado de la orla y el seguidor de Albiñana son la misma persona. Pero según el Ayuntamiento de Baracaldo se trataría de un falangista.

La duda surge, ¿Uriarte se pasó a las filas nacionalsindicalistas? No sería extraño. El líder provincial de los nacionalistas, el abogado Iruegas, defendió a falangistas en algún proceso. La relación tuvo que ser cordial.

O más bien, ¿El Ayuntamiento de Baracaldo identificó al joven como falangista por la estética fascista?

Una vez más, desconocemos la respuesta. Las relaciones entre Falange y la derecha fueron constantes y cordiales en Vizcaya, lo que favoreció trasvases de militancia. Pero también es cierto que tras el fin de la guerra el Partido fue controlado en muchos ámbitos por recién llegados que desconocían el día a día de la organización durante los años previos.

Los protagonistas María Teresa Díaz de la Vega.

Una vez más Memoria Azul dedica su atención a rescatar la memoria de un falangista bilbaino. En este caso, bilbaína: María Teresa Díaz de la Vega, primera jefa provincial de la Sección Femenina. Por su interés reproducimos íntegro el artículo de nuestros compañeros y le añadimos a continuación algunos datos sobre Teresa Díaz. Aprovechamos una vez más para felicitarles por su labor.


MARI TERE DÍAZ DE LA VEGA

(LA ODISEA DE LA JEFA DE LAS MUJERES FALANGISTAS DE BILBAO)

Maria Teresa Díaz ingresó en la Falange de Bilbao prácticamente desde la fundación, y por eso tenía el carnet n° 1 de las mujeres falangistas de Vizcaya, siendo nombrada su Jefa por el mismo José Antonio

A mitad de julio de 1936, Maria Teresa se desplazó hasta Madrid para recibir órdenes exactas respecto al papel de la Falange Vasca en el alzamiento militar contra el Gobierno del Frente Popular de la República, a tal fin el 16 de julio volvió a Bilbao después de haberse reunido en Madrid con un enlace de la Junta de Mando clandestina. Nada más llegar a Bilbao, y para evitar sospechas, desde el teléfono de una peluqueria de una camarada, procedió a convocar a los militantes para que estuvieran preparados.

El alzamiento en Bilbao fracasó y por eso el dia 20 Mari Tere decidió buscar un refugio, ya que se habían iniciado las detenciones y paseos, intentando ocultarse en casa de la secretaria de la Sección Femenina, la camarada Emilia Santos.

Para Mari Tere no era novedoso actuar en la clandestinidad, ya lo había hecho en anteriores ocasiones, una vez se enteró de que iban a hacer un registro en la sede de Falange en la Calle Ripa y ella se encargó de ocultar seis pistolas, cuando se dirigia a un lugar seguro fue parada por la Policia preguntándole el contenido del paquete que llevaba en las manos, fue tal su aplomo al contestar que era café, que la Policia la dejó pasar.

El coraje de Mari Tere era legendario en Bilbao, una vez que estaba vendiendo el semanario estudiantil “Haz”, un grupo de estudiantes de la FUE intento arrebatarle los periodicos, ante lo que Mari Tere se defendió dándoles paraguazos, hasta que llegaron otros camaradas para defenderse de la agresión.

Pero otra vez pagó cara su valentia, durante la campaña electoral de inicios del 36, le dieron una paliza en la Gran Via, a plena luz del dia, por oponerse a que un grupo de marxistas arrancaran los carteles que iba pegando un camarada, recibió multitud de puñetazos y la agresión solo finalizó cuando un viandante la defendió y permitió a Mari Tere que se refugiara en un portal cercano.

También fue detenida por la Policía cuando repartia hojas de propaganda de Falange, la respuesta contundente de Mari Tere defendiendo sus ideas fue de tal calibre que el Jefe de la Fuerza Pública le dijo que no podian detener a una mujer tan valiente.

Por eso, el 20 de julio tenia claro lo que debía hacer, e intento ocultarse con su camarada Emilia Santos, pero cuando la llamó a su casa, le contestaron que acababan de detenerla, Mari Tere decidió ir a casa de una amiga que vivia el el mercado del Ensanche, estuvo alli todo el dia y por la noche regresó a su domicilio

Al dia siguiente, disfrazada de anciana y acompañada de su madre, fueron a casa del Dr. Aguirreche estando ocultas en el sótano varios dias hasta que tuvieron que abandonar el refugio, pues sospechaban que las habían delatado.

No pudieron volver a su domicilio, pues habia sido ocupado por unos milicianos, después de andar de un lado para otro al final consiguieron que les cedieran a precio de oro una buhardilla en la Calle de la Estufa n° 4, de alli y como consecuencia de registros que se estaban efectuando en el barrio, tuvieron que escapar y refugiarse en la Iglesia de San Nicolás, donde un antiguo militante de Falange, expulsado de la organización, reconoció a Mari Tere e intentó agarrarla pero gracias a la madre que se interpuso, Mari Tere se escapó.

Estuvo deambulando por las calles sin rumbo fijo durante varios días, con gripe y sin tomar ningún alimento más que una limonada, por las noches dormía dentro de una gabarra.

Más adelante decidió esconderse en la mina “Malaespera’, conviviendo con otros refugiados de ideologia marxista, pero temerosa de ser reconocida al final decidió trasladarse a Baracaldo donde, sorpresas de la vida, la acogieron en una guarida de comunistas llamada “La Tribu Moderna “, alli permaneció Mari Tere tres meses hasta que se marchó a Begoña.

Alli esperó hasta que al final, en el mes de junio de 1937, llegaron las tropas nacionales, realmente Mari Tere salvó la vida gracias a su valentia y coraje.

Al acabar la Guerra, María Teresa siguió ostentando la Jefatura de las Mujeres Falangistas Bilbainas.

Otra heroina de la Falange cuyo recuerdo no puede quedar en el olvido“.

(Foto inédita de Maria Teresa Díaz de la Vega, del archivo de los Guardianes de la Memoria Azul).

Hasta aquí el artículo de Memoria Azul. Podemos añadir cómo se fundó la Sección Femenina en nuestra ciudad. Siguiendo las memorias de Pilar Primo de Rivera. “En 1935 empezamos a pensar en organizar las provincias, y así Dora (Maqueda, secretaria nacional) y yo, con un kilométrico de segunda clase y 500 pesetas por todo capital en el bolsillo, hicimos un primer recorrido por: Huesca, Zaragoza, Pamplona, Bilbao, Santander…”. (Primo de Rivera, Pilar. “Recuerdos de una vida”, Dyrsa, Madrid, 1983. Pag.66) . “Como resultado de aquel viaje quedaron oficialmente constituidas 18 secciones femeninas, con una Jefe nombrada responsable en las siguientes provincias: Vizcaya: María Teresa Díaz de la Vega…” (Gallego Méndez, María Teresa. “Mujer, Falange y franquismo”, Taurus, Madrid, 1983) .

La clandestinidad de Teresa no debió ser fácil, como la de muchos otros falangistas. Por ejemplo, Emilia Santos, a quien llamó el día 20 de julio, estuvo también escondida hasta la entrada de los nacionales. La Tribu Moderna, donde se escondió Teresa en Barakaldo, era una barriada de “casas baratas”: casas bajas con jardín que construyeron los propios obreros para sus familias. En la guerra acogerían, como el resto de barrios, refugiados de los territorios conquistados, entre los que se camuflaría nuestra protagonista.

Teresa Díaz de la Vega en la Jura de bandera del Tercio Ortiz de Zarate, Barakaldo, 1937 (Detalle y vista general). Barriada La Tribu Moderna.

Falange Española de las JONS en las Encartaciones.

Dentro de la documentación recogida por la Causa General en Vizcaya aparece una carta remitida por la Falange de Valmaseda dando cuenta de la situación política en la localidad y su comarca previa al inicio de la guerra. Todas las fuerzas políticas de la provincia tenían presencia en la villa: “Partido Nacionalista Vasco, con gran mayoría; Partido Socialista, Partido Comunista. Partido Radical Socialista y Partido Republicano, Acción Vasca, F.A.I., Comunión Tradicionalista y Falange Española de las JONS., estos dos con escasos partidarios”.

Causa General, 1333. Exp.2

Las Encartaciones siempre han tenido un carácter propio dentro de la provincia de Vizcaya, empezando por su lengua, el castellano. Siendo la zona más occidental del Señorío, limita con las provincias de Santander, Burgos y Álava. Quizás estas características han hecho que el territorio fuera más permeable a los nuevos modos e ideas que otras comarcas rurales vizcaínas, que intentaban conservar sus modos de vida tradicionales, bien a través del nacionalismo, bien del carlismo.

En la época tratada conviven en la comarca la agricultura y la ganadería con una industria que usa los recursos mineros y forestales de la zona. Las minas y las fábricas que se van instalando absorben la mano de obra que llega rápidamente gracias al ferrocarril que une Bilbao con Castilla. Las grandes fortunas ligadas a la propiedad de la tierra, algunas enriquecidas gracias al comercio con América, invierten en la nueva economía industrial, atrayendo a una burguesía emprendedora. Sin embargo, algunas explotaciones mineras han dejado de ser rentables con la crisis del 29, y comienzan los cierres, aumentando la conflictividad.

En este contexto parece lógico que la situación social fuera igual de explosiva que en núcleos de población mayores. Huelgas, demostraciones de fuerza, violencia política… se suceden en los años republicanos.

Poco podemos decir del papel de la Falange en esta situación, salvo constatar su presencia. Ya hemos dedicado en este blog un artículo a Andrés de la Quadra-Salcedo quién se afilió a Falange en Bilbao en 1934. Los de la Quadra-Salcedo procedían de Güeñes, en el norte de las Encartaciones, donde conservaban abierta la casa familiar. Esta vinculación de las grandes familias con su casa solar se repite en la vecina Galdames, de donde procede la familia de José María “Chiqui” Martínez de las Rivas Villabaso. Los vástagos de la oligarquía comarcal, que habían descubierto la Falange en la ciudad o en sus lugares de estudio, seguramente hicieron proselitismo entre sus familiares y amigos aprovechando periodos vacacionales. Así en Galdames sabemos de la afiliación de Francisco Martínez de la Torre, quien caería combatiendo en Rusia con la División Azul.

Monumento a José María Martínez de las Rivas, abuelo de Chiqui, en Galdames. Foto: https://www.mtiblog.com/2020/08/monumento-jose-maria-martinez-de-las.html?m=1

Desde el propio mando de la organización se planteó la implantación en la comarca. En carta enviada en junio de 1935 al Sindicato de Industrias Gráficas de Madrid, el todavía jefe provincial Felipe Sanz propone colocar a parados en la Papelera de Aranguren (Zalla) y atraerlos así al partido. Desconocemos el alcance de la acción pero vemos que la Falange no se conformaba con los límites de Bilbao, a pesar de sus escasos medios.

Carta de Felipe Sanz al Sindicato Obrero de Industrias Gráficas. CDMH, Mad 405/15

En Valmaseda, la actual Balmaseda, como hemos visto al principio, se formó un pequeño grupo de militantes. Según la Causa General, llegaron incluso a organizarse para salir el 18 de julio, pero el alineamiento de la Guardia Civil con las autoridades republicanas hizo inútil estos preparativos.

Juan Bautista Rodet Villa, en la orla de Caídos de Vizcaya.

Tras el fracaso del golpe, se encarceló a aquellos que se consideraban enemigos del régimen. En los asaltos a las prisiones de Bilbao el 4 de enero de 1937 fueron asesinados los falangistas de Valmaseda Sotero Rodríguez Rodríguez y Juan Bautista Rodet Villa. Del primero nada sabemos salvo su militancia, pero el segundo formaba parte de la burguesía local. Su familia era la propietaria de la fábrica de boinas Manufacturas Rodet. Del resto de sus hermanos, Ignacio sería Jefe Local de FET y de las JONS muriendo en acto de servicio (probablemente en un accidente) en 1938 y Roberto sería alcalde y jefe local, más conocido por su faceta como pintor y dinamizador cultural.

Pocos datos más podemos aportar a la historia falangista encartada anterior a la guerra. Como en el resto del país, la guerra interrumpió todo de forma dramática y de poco sirve preguntarse si el desarrollo de la Falange en las Encartaciones habría sido distinto al del resto de Vizcaya.

Esquela Ignacio Rodet Villa, Hierro, 1938.

Los protagonistas: Zoilo Zuazagoitia Aranguren.

Hierro, 23/6/1938

El 24 de octubre de 1933 la prensa local informa del primer encontronazo de la recién nacida JONS bilbaína con las autoridades. Tres militantes fueron detenidos por pintar lemas patrióticos en las paredes del centro de Bilbao. Eran Felipe Sanz Paracuellos y Alberto Cobos Vic. Ambos llegarían a ostentar la jefatura provincial de Falange Española de las JONS en Vizcaya y les hemos dedicado sendos artículos en ocasiones anteriores. El tercero, el más joven, era Zoilo Zuazagoitia Aranguren. Se trataba de un joven estudiante de comercio, de 19 años, natural de Villada (Palencia).

La familia Zuazagoitia vivía en la provincia de Palencia donde estaban vinculados a negocios harineros. Tras estudiar en el instituto de Villada, Zoilo pasó a Valladolid, donde entró en contacto con las florecientes JONS de Onésimo Redondo. De Valladolid vino a estudiar comercio a Bilbao. De esta manera se convertiría en uno de los jóvenes que trajeron a Vizcaya el ideal nacional-sindicalista desde la capital castellana, como Bedoya. El 23 de junio de 1938 su camarada Sanz Paracuellos le dedicó un artículo en el diario Hierro glosando su militancia. Según Sanz, Zoilo Zuazagoitia estuvo en la fundación de la JONS bilbaína y participó en las primeras acciones de propaganda y en los primeros entrenamientos para la lucha siendo “jefe de la primera escuadra de combate“. Voluntario en la revolución de octubre, asistente al acto de la fusión entre FE y JONS, carnet número 2 del partido en la provincia…

A pesar de su compromiso, no hemos podido encontrar ninguna referencia a él a lo largo de 1935 y 1936. Sin embargo Zuazagoitia está entre los presos bilbaínos que tras su liberación son trasladados a San Sebastián, apareciendo en el listado que publicó la Hoja del Lunes guipuzcoana el 21 de junio de 1937. El 13 de julio del mes siguiente el servicio de Control e Investigación de FET reclamaba la presencia de Zoilo, junto a otras decenas de hombres. Puede que ya estuviera en el frente. Encuadrado en la tercera centuria de Vizcaya, asignada a la Segunda Bandera de Navarra, ascenderá a sargento, cayendo frente a Castellón el 12 de junio de 1938 a los 24 años, dejando una joven viuda y un hijo.

Necrológicas aparecidas en el diario Hierro.

Los protagonistas: Jesús Luis Acevedo Gabicagogeascoa.

En 1939 los restos de José Antonio Primo de Rivera son trasladados a hombros de sus camaradas desde Alicante a El Escorial en una grandiosa manifestación de duelo y propaganda. Las distintas organizaciones del partido se van turnando para llevar el ataúd. El relevo correspondiente a la provincial vizcaína lo componen, aparte de los mandos provinciales, “antiguos afiliados de FET y de las JONS”. Entre ellos, los hermanos Berastegui, Florencio Milicúa, Hilario Lorenzo o Jesús Luis Acevedo.

La primera noticia de Jesús Luis Acevedo Gabicagogeascoa la tenemos cuando es detenido junto a otros veinte falangistas con motivo del asesinato del vendedor de periódicos nacionalista Juan Barrena en abril de 1935. La venta de la prensa falangista había provocado incidentes con vendedores profesionales y adversarios políticos. Aunque finalmente se detuvo a dos comunistas por el asesinato, el luctuoso hecho sirvió a las autoridades para marcar de cerca a los jóvenes falangistas. Acevedo era un joven de 18 años natural de Deusto. Unos meses después, el 11 de diciembre, vuelve a aparecer en la prensa por pelearse a puñetazos con un socialista con el que tenía cuentas pendientes.

Acevedo forma parte del pequeño grupo de falangistas deustoarras junto a Mariano de la Torre Uribarri, Rogelio Puente o Florencio Manrique Aruabarrena. Aunque no tenemos más datos concretos sobre la actividad política de Acevedo, Pablo Klinkert declara que Manuel Hedilla se hospedó en el hotel de su familia semanas antes del Alzamiento, donde se entrevistó con destacados falangistas de Bilbao, entre los que cita a Acevedo.

Tras el fracaso del golpe en Bilbao, comienzan las detenciones por parte de las autoridades. Entre el 21 y el 22 de julio de 1936 son detenidos 25 deustoarras, incluyendo a nuestro protagonista.

Tras la entrada del ejército de Franco en Bilbao, Jesús Luis Acevedo se unió a las tropas, como demuestra la inclusión de su nombre en el listado de condecorados con la Medalla de Hierro del ayuntamiento bilbaino a sus combatientes.

Acabada la guerra no hemos podido encontrar prueba de su participación en ningún cargo político. En 1948 fundó un taller de mecanizado de piezas y suponemos que a ello se dedicó profesionalmente.

Sin embargo parece que mantuvo sus ideales. En 1956, según el periódico Solidaridad Obrera de la CNT en París, Acevedo era el presidente de la Asociación de Amigos de Mussolini fundada en Bilbao.

Ya anciano, Acevedo se afanó en conservar el nombre tradicional del barrio, antiguo municipio, de Deusto frente al “Deustu” propuesto por Euskaltzaindia, que consideraba espurio. Publicó varios artículos y opúsculos sobre el tema, algunos de ellos escritos en su lengua materna, el euskera vizcaíno. Murió en 2009, a los 92 años.

Firma invitada: “JOSE MARIA Y ALFREDO ESPINOSA DE ORIVE, DOS HERMANOS, DOS MARTIRES POR CAUSAS DIFERENTES.”

Traemos a nuestro blog un artículo de Richi Pérez, uno de los custodios de la historia militar vizcaína. Aunque la trayectoria de los hermanos Espinosa Orive queda fuera del objetivo de este blog, en estos tiempos en los que se agita el fantasma de la guerra civil es importante recordar el sacrificio que hizo toda una generación de españoles. Nuestro ámbito geográfico es Vizcaya y presentamos la historia de dos hermanos vizcaínos, uno legionario y otro consejero del Gobierno Vasco, que murieron cumpliendo con el deber que habían asumido. Gracias a Richi Pérez por su trabajo y nuestra invitación a todos los que queráis rescatar la historia de nuestros mayores. Tenéis las puertas abiertas.


ESPINOSA DE ORIVE, JOSÉ MARIA.
Bilbao (Vizcaya), 24-I-1900 – Marruecos, 23-IX-1925.
Teniente de Infantería, Caballero Laureado de San Fernando.

Fueron sus padres José Espinosa Rodríguez y Consuelo de Orive y Ontiveros. Llamado por su vocación militar, tras realizar en su Bilbao natal el Bachillerato, el joven Orive se prepara para ingreso en la Academia de Infantería, obteniendo la plaza de alumno con la XXVIII Promoción de Infantería por Real Orden Circular de 13 de julio de 1920, efectuando su presentación en el Alcázar Toledano el día 9 de Septiembre del mismo año.

A causa de los graves acontecimientos acaecidos en la Guerra de África, con la muerte de millares de soldados españoles y para cubrir las bajas de Oficiales el Ministro de la Guerra D. Juan de la Cierva y Peñafiel, el día 14 de Agosto de 1921, solicita a S.M. autorización para acortar los cursos en las academias de Infantería y Caballería. Siendo concedida la autorización con fecha 26 de agosto de 1921, por lo que se cursa la orden a los alumnos que se encuentran de permiso veraniego, su urgente incorporación a sus Centros de Enseñanza, siéndoles informados
a su llegada que a causa de los graves sucesos acaecidos en nuestro Protectorado en el Norte de África, y dadas las numerosas bajas de Oficiales en la citada campaña, se acortan los cursos académicos y se suprimen las vacaciones, continuando los cursos, por ello el día 14 de noviembre de 1921 reciben sus despachos de Alféreces los integrantes de la XXVII Promoción y el 6 de diciembre de 1922 los Cadetes de la XXVIII promoción, y entre ellos José Espinosa ORIVE. (1) (2)

Por Real Orden Circular de 27 de diciembre de 1922, el Alférez Espinosa Orive es destinado al Regimiento de Infantería “Garellano” Nº 43, de guarnición en la plaza de Bilbao, al que efectúa su presentación el día 1 de enero de 1923, siendo destinado a la Compañía de Ametralladoras del primer Batallón.

El día 2 de julio de 1923 partió hacia Melilla formando parte del relevo del Batallón Expedicionario del citado Regimiento Garellano en la Guerra de África, incorporándose el 7 de Julio al Campamento de Dar-Drius.

Encuadrado en el Batallón Expedicionario del Rgto. Garellano, entre otras participó en la siguientes hechos de armas :

  • 22 de agosto, toma de Tifaruín, en el que, y según consta en su Hoja de Servicios, tomó parte muy activa.
  • 23 de Agosto mando la unidad que tomó posiciones en las lomas que dominan la posición de Tifaruín, para dar protección al relevo del destacamento de dicha posición y evacuación de los heridos en el combate del día anterior.
  • Durante los meses de septiembre, octubre y noviembre continúa prestando Servicios de Campaña.
  • 12 de diciembre que se traslada con su Batallón a Melilla, quedando acantonado en Fuerte Camellos.
  • 17 de diciembre marcha con su compañía al zoco el Hach donde finalizó el año en esa situación
  • 27 de febrero le son concedidos 20 días de permiso por asuntos propios disfrutándolos en la Plaza de Bilbao.
  • Por Real Orden de 27 de febrero se le concede la Medalla Militar de Marruecos, con el pasador “MELILLA”.
  • 19 de marzo se incorpora a su batallón, que sigue de guarnición en Zoco el Hach.
  • 21 de mayo tomó el mando de su compañía por haber sido baja su capitán, haciendo entrega del mismo el día 23 de junio, al Capitán D. Enrique Feliú.

El día 14 de agosto pasa agregado al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de “Melilla” Nº 2, al que efectúa su presentación al día siguiente.

Dos días después el día 16 de agosto de 1924, sale con su compañía con destino Tifaurín. Al atardecer del mismo día, entró en combate con fuerzas enemigas hasta que se le ordenó la retirada y el regreso a Tifaurín donde pernoctó.

El día 19 se traslada con su compañía a la posición de Afrau y el 20, emprende la marcha para Dar Quebdani por la pista de la playa, estableciéndose a su llegada en posición, prestando servicio en la Compañía de Ametralladoras del tercer Tábor del Grupo de Regulares de Melilla.

Por R.O. de 29 de octubre (Diario Oficial 244) pasa destinado al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de “Melilla” Nº 2 en que venía prestando sus servicios en calidad de “agregado”.

El día 24 de noviembre causa “baja para el servicio” por encontrarse enfermo, permaneciendo en esta situación hasta el 31 de diciembre, en que una vez restablecido se da de alta y se incorpora a su unidad.

Comienza el año en su destino de Regulares de Melilla, pero por Real Orden de 18 de febrero de 1925 (Diario Oficial nº 39), es ascendido al empleo de Teniente de Infantería, concediéndosele antigüedad de 6 de diciembre del año anterior y confirmándole en el destino que actualmente ocupa.

A causa de la enfermedad sufrida en el mes de noviembre del año anterior, el Comandante General del Territorio, el 3 de marzo de 1925, le concede dos meses de “Licencia por Enfermo” para la plaza de Bilbao, empezando su uso el día 23 del citado mes; siéndole concedió un mes más de prorroga al no remitir la enfermedad. No completó ese mes de prorroga en cuanto a que por Real Orden de fecha 22 de mayo de 1925 (Diario Oficial 112) es destinado al Tercio de Extranjeros (2) incorporándose el 5 de Junio en la Plaza de Ceuta, siendo destinado a la 22ª Compañía de la VI Bandera y donde queda prestando servicios de campaña.

En el Tercio participó en numerosas “Acciones de Guerra”.

El día 5 de septiembre, a las órdenes del Coronel Jefe del Tercio, D. Francisco Franco, embarca en Ceuta con destino Uad-Lau, continuando la singladura hasta dar frente a las costas de Alhucemas, donde llega con la columna el día 8 de septiembre y participando en el desembarco de Alhucemas, desembarcando en la playa de La Cebadilla bajo un mortífero e incesante fuego enemigo, empleándose la fuerza en trabajos de fortificación y consolidación de la cabeza de playa alcanzada.

El día 23 de septiembre salió en vanguardia de la 24ª Compañía de la 6ª Bandera, cuyo objetivo era la ocupación del monte Malmusí, el enemigo, parapetado en trincheras, cuevas y barrancos, oponía tenaz resistencia al avance, por lo que el Teniente Espinosa, dando notable ejemplo de decisión y energía se lanzó al asalto a la cabeza de su sección, conquistando la primera trinchera de la posición enemiga ocupada por un enemigo muy superior en número, esta acción sirvió para hacer reaccionar y avanzar algunas fuerzas que vacilaban ante el eficaz
fuego del contrario, ocupada la posición en lucha cuerpo a cuerpo dio muerte a algunos enemigos, siendo herido gravemente en el vientre por un disparo de arma de fuego, no obstante lo cual continuó avanzando y animando a su tropa, poniendo el primero el pie en la segunda trinchera, que desalojó y ocupó, y aunque fue nuevamente herido no decayó su animoso espíritu de acometividad, pero en un tercer asalto, al coronar otra trinchera, recibió una tercera herida, esta vez gravísima, y arengando a su tropa mientras se le separaba del lugar de la acción, falleció momentos después en el campo de batalla. (3)

Por Real Orden de 19 de julio de 1929 tan heroico comportamiento fue recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando. Anteriormente ya había ganado la Cruz de María Cristina de 1.ª Clase.

Con los Honores de Ordenanza, fue enterrado en la Galería Militar del Cementerio de Melilla. Por petición de la familia el 17 de abril de 1930 sus restos fueron inhumados y al día siguiente partieron de Melilla con destino al Cementerio de Derio (Vizcaya).

Tres días después tuvo lugar en Bilbao la recepción de los restos del infortunado héroe, que llegaron en tren a la ciudad y fueron trasladados al Palacio de la Diputación en cortejo fúnebre, encabezado por personal portando coronas y acompañados por la Banda Municipal; detrás marchaban dos hileras de Miñones, Guardias Municipales y Sacerdotes de la Basílica de Santiago, que daban escolta al coche fúnebre tirado por cuatro caballos, flanqueado por un grupo de Militares; seguía una primera presidencia, formada por el Gobernador Militar en representación del Capitán General, Alcalde de Bilbao, Presidente de la Diputación, Gobernador Civil y otras autoridades, una segunda presidencia compuesta por el padre y hermanos del fallecido, marchando al final del mismo tropa del Regimiento de Garellano con la Banda de Música, y un numeroso público. Al llegar a la Diputación, y colocado el féretro sobre el catafalco, la Sociedad Coral cantó el Libérame de Guridi, sonando a continuación la Marcha Real interpretada por las Bandas Municipal y del Rgto. Garellano. Por último, con todas las fuerzas de la guarnición formadas, se dio lectura a la orden de la Plaza, que decía:

“El pueblo de Bilbao recibe hoy los restos de un héroe. Para nadie y menos para nosotros, pueden significar la postrera manifestación de una vida rota, sino una afirmación rotunda de inmortalidad.
El teniente de Infantería señor don José Espinosa de Orive, murió gloriosamente en una de las más duras y fecundas jornadas de la campaña de Marruecos. Por su tenaz arrojo y animoso espíritu de sacrificio, por su probado culto a un valor sin límites, conquistó la más alta y soñada recompensa militar”.

Finalmente se trasladó el ataúd al panteón familiar del cementerio de Bilbao, donde recibieron cristiana y definitiva sepultura. Los restos mortales del heroico bilbaíno, fueron cubiertos por una gran losa de piedra.

NOTAS
(1) Integran la XXVIII Promoción de la Academia de Infantería: 327 Alféreces, de entre los cuales José Espinosa de Orive figura con el número 126 de la promoción.
(2) Por Real Orden de 16 de febrero de 1925, se cambia la denominación de “Tercio de Extranjeros” por la de “Tercio de Marruecos”; expresión que iba a durar muy poco, pues por otra Disposición del mismo rango normativo de fecha 3 de marzo de ese mismo año, se cambia de nuevo para pasar a denominarse simplemente “EL TERCIO”
(3) El Subteniente de Infantería, DON ANTONIO GARCÍA MOYA, en una muy documentada biografía del alférez Don Antonio Navarro Miegimolle, fallecido también el día 23 de septiembre de 1925 en la acción de Monte Malmusi, y condecorado igualmente con la Cruz Laureada de San Fernando, nos ha dejado una completísima descripción de la acción de tan señalado día.


DETALLES MAUSOLEO JOSE ESPINOSA ORIVE (Cementerio de Derio)

ALFREDO ESPINOSA ORIVE
Bilbao (Vizcaya), 06-09-1903 – Vitoria, 26-06-1937
Médico y político republicano, nacido en Bilbao en 1903 y fusilado en Vitoria en 1937. Concedida la autonomía al País Vasco, fue Consejero de Sanidad del primer Gobierno Provisional de Euzkadi.

Fueron sus padres José Espinosa Rodríguez y Consuelo de Orive y Ontiveros.

Alfredo Espinosa estuvo casado con Francisca Gómez, con quien tuvo dos hijos.

Cursó el Bachillerato en el Instituto Vizcaíno. En 1919 inició la carrera de medicina en la Universidad San Carlos de Madrid, licenciándose en el año 1926 y especializándose en la rama de higiene infantil, regresando a Bilbao.
Trabajó en el Ayuntamiento de Bilbao como inspector de sanidad, médico y delegado de los servicios de higiene especial, además de mantener una consulta abierta en su propio domicilio, en la calle Ibáñez de Bilbao nº 13, 2º piso. Era conocido como el “médico de los pobres” por la ayuda que prestaba a las clases más humildes de forma desinteresada.
Hijo y nieto de republicanos bilbaínos, Alfredo Espinosa tomó contacto con la política activa durante su estancia universitaria formando parte de los comités revolucionarios de las intentonas de 1926 y 1930 en contra de la dictadura de Primo de Rivera.

En 1929, participó en la creación del Partido Republicano Radical Socialista, liderado por Marcelino Domingo. Asimismo, en 1930, colaboró en la fundación del PRRS de Bilbao. Fue presidente de la agrupación local del partido entre 1931 y 1933. En 1934, tras la reorganización del sistema de partidos republicanos, Espinosa pasó a formar parte de la Unión Republicana.

Alfredo Espinosa fue elegido Concejal del Ayuntamiento de Bilbao tras las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, elecciones que provocaron la salida de Alfonso XIII de España y la proclamación de la II República. En el Ayuntamiento de Bilbao fue nombrado vocal del Hospital Civil y de la Junta Provincial anti tuberculosis.

En septiembre de 1933, con motivo de su nombramiento como Gobernador Civil de las provincias de Burgos y Logroño, renunció a su acta de concejal, trasladándose su residencia al Gobierno Civil de Logroño, donde afrontó la insurrección anarquista del 8 de diciembre. Dimitió de su cargo poco después, en desacuerdo con el gobierno Lerrouxista.

Con la constitución de Unión Republicana, en 1934, Alfredo Espinosa fue elegido su presidente en Vizcaya. Al estallar la Guerra Civil, , Espinosa se integró en el gobierno presidido por José Antonio Aguirre, como consejero de Sanidad.

Al producirse la sublevación militar del 18 julio de 1936, Espinosa fue nombrado comisario de Comunicaciones en la Junta de Defensa de Vizcaya, creada en agosto de 1936 y tras la concesión en Octubre de 1936 el Estatuto de Autonomía al País Vasco, a pesar de que de todos los consejeros él era el que menos inclinaciones nacionalistas tenía, fue nombrado Consejero de Sanidad por el Lendakari José Antonio Aguirre.

La acción del Departamento de Sanidad se dedicó en exclusiva a la atención médica de la población civil, con especial atención a niños, evacuados y refugiados.

Su consejería creó y habilitó nuevos hospitales y cuartos de socorro e introdujo mejoras en la gestión de los establecimientos ya existentes. Además, se ocupó, entre otros aspectos, de evitar la transmisión de enfermedades infecciosas, de importar material quirúrgico y productos farmacéuticos, de inspeccionar la calidad y venta de alimentos y de elaborar informes sobre el estado de la sanidad en Euzkadi.

Además participó en la fundación de la Facultad de Medicina de la Universidad Vasca, fundó la Cruz Roja del País Vasco, supervisó la evacuación de niños al extranjero, se ocupó de los refugiados, de las colonias infantiles, de los huérfanos de los milicianos, de las guarderías infantiles y de todos los establecimientos benéficos. Pero sin duda, uno de los aspectos por los que más destacó fue por la mejora de las condiciones de vida de los presos, corrigiendo injusticias y evitando persecuciones. El 4 de enero de 1937, tras el asalto a las cárceles de Bilbao por parte de la población tras un bombardeo alemán, Espinosa se presentó en los penales con médicos y ambulancias para auxiliar y trasladar a los heridos en los asaltos.

El 11 de junio, junto a los niños del sanatorio de Górliz, partió en el buque Warrior hacia Francia para la compra de material sanitario para el Gobierno Vasco. Durante su viaje se enteró de la caída de Bilbao, y del traslado del Gobierno Vasco a la ciudad de Santander, de inmediato quiso trasladarse a esta ciudad para reunirse con sus compañeros del Gobierno. Al tener noticia de que el piloto Yanguas estaba en París le pide que le lleve a Laredo, el piloto accede a la petición. Salieron el 21 de junio de 1937 desde Toulouse a las 20:17 y veinte minutos después el piloto alegando una avería, aterrizó en la playa en la playa de Zarauz, era una emboscada pues inmediatamente Alfredo Espinosa y el resto de pasajeros fueron detenidos, los barcos de Franco tenían orden de no disparar.

Además de Alfredo Espinosa fueron detenidos : Emilio Ubierna, Jefe de la Administración de Sanidad; Eugenio Urgoiti, de la Asistencia Social de Evacuados a Francia; José Yanguas, el piloto aviador de la línea Toulouse – Bilbao; un tal Martínez, mecánico de la misma línea y José Aguirre Urrestarazu, Capitán de Artillería, Jefe de la Artillería Pesada del Ejército Vasco.
José María Yanguas Yáñez era miembro de la Peña Aérea que en 1950 se llamó en Aéreo Club, sito en la Gran Vía Bilbaína y aunque era un piloto que gozaba de la confianza del Gobierno Vasco, había traicionado a sus pasajeros.

Tras la detención fueron trasladados y confinados en el convento de El Carmen de Vitoria. Alfredo fue interrogado y junto al resto de detenidos, sometido el 23 de Junio a juicio sumarísimo. El Ministerio Fiscal solicitó la pena de muerte para los cuatro procesados bajo los cargos de rebelión militar, la Defensa, por su parte, solicitó la pena de cadena perpetua para Alfredo Espinosa y José Aguirre y la absolución para los otros dos acusados. La sentencia se produjo el mismo día 23, siendo condenados a la pena de muerte a los cuatro acusados.

Al día siguiente el tribunal comunicó la conmutación de pena de muerte por la de reclusión perpetua a Eugenio Urgoiti y Emilio Ubierna, revocándose la sentencia de muerte para Alfredo Espinosa y José Aguirre.

La ejecución se llevo a cabo el 26 de junio a las 6 de la mañana, un piquete de doce Carabineros del Cuerpo de Asalto fusiló a Alfredo Espinosa y José Aguirre en las tapias del cementerio municipal Santa Isabel de Vitoria, su defunción fue certificada por el médico forense Ascuaga. Sus cuerpos fueron exhumados en la finca 10, fosa 5.

Antes de morir, pudo escribir varias cartas para despedirse de familiares y amigos, entre ellos una dirigida al Lehendakari Aguirre en la que, en trance de muerte, nos da una idea de la altura moral de Alfredo Espinosa:
«Cuando la historia nos juzgue a todos, sabrán que nosotros hicimos lo indecible por evitar la muerte a los presos y por conservar el respeto absoluto a toda idea opuesta a la nuestra.”

A pesar de la injusto de su destino,  no había sitio en él para el rencor, y murió pidiendo el perdón para los enemigos de la República:
«Cuando condenen los tribunales a alguno a muerte, mi voto, desde el otro mundo, es siempre por el indulto pues pienso en que pueda tener madre o esposa e hijos y la terrible condena siempre la sufrirán personas inocentes. Pídeles tú a mis compañeros, en mi nombre, lo que yo te pido, y os suplico no ejerzáis represalias con los presos que hoy tenéis, pues bastante han sufrido como sufro yo. El que no esté procesado en estos momentos ponerlo en libertad.”

Se dice que a Yanguas se le había prometido que se respetarían sus vidas, que no serían fusilados.

El 7 de julio de 2016 se inauguró el nuevo hospital de Urduliz, que lleva el nombre de Alfredo Espinosa Orive.

CARTA COMPLETA ESCRITA POR ALFREDO ESPINOSA ORIVE HORAS ANTES DE SU FUSILAMIENTO, DIRIGIDA AL LENDAKARI AGUIRRE :
Mi querido amigo y compañero.

Me dirijo a ti momentos antes de ser ejecutado en la prisión de Vitoria. Como sabrás, caímos prisioneros en la plaza de Zarauz por avería del avión o traición del piloto Yanguas. He sido juzgado y condenado a muerte y hoy, dentro de dos horas, será cumplida la sentencia.

Como verás, tengo el pulso firme y no me asusta la muerte pero he pasado unos días tremendamente amargos en espera de ser ejecutado, con la terrible inquietud de esperar el minuto en que había de morir.

Quiero dirigirte un ruego antes de que vuelva al seno de la tierra, y es el siguiente: cuando condenen los tribunales a alguno a muerte (…) hacerlo por el indulto pues piensa en que pueda tener madre o esposa e hijos y la terrible condena siempre la sufrirá terrible momentos; pídeles tú a mis compañeros en mi nombre lo que yo te pido, y os suplico no ejerzáis represalias con los presos que ahí tenéis, pues bastante han sufrido como sufro yo.

El que no esté procesado en estos momentos ponerlo en libertad sin que esto quiera decir que no estén vigilados. Dile a nuestro Pueblo que un consejero del Gobierno muero como un valiente y que gustoso ofrenda su vida por la libertad del mismo. Diles, asimismo, que pienso en todos ellos con toda mi alma y que muero por nada deshonroso, sino todo lo contrario, por defender unas libertades y sus conquistas legítimamente ganadas en tantos años de lucha; que mi muerte sirva de ejemplo y de algo útil en esta lucha cruel y horrible.

Mi mujer y mis hijos están en Biarritz, rue Bon Ami nº… (…). Yo te ruego que la paga que recibía como consejero la cobren ellos y si el triunfo es nuestro no los abandonéis sino que de tu gran corazón espero sepáis atenderlos lo mejor posible pues no tienen más amparo que yo. Así mismo, dejéis salir de España para dirigirse a Francia a mi padre (…). A todos mis compañeros de gobierno un abrazo muy fuerte, abrazo de amigo y de hermano de lucha y sacrificio en esta guerra terrible y cruel.

Mis pobres hijos, háblales, cuando sean mayores, de su padre y diles que les he querido con toda mi alma y que sigan mi ejemplo, que quieran a su Pueblo como yo le quise y si puedes consolar a mi pobre mujer, tu que tienes talento hazlo, pues pensando en ella, se desgarra mi alma.

Ayer creo que fusilaron a Lauaxeta, otro mártir más. Hay muchos condenados a muerte, hacer posible el canje de todos ellos pues la vida en esas condiciones es terrible y cuanto paguéis por mitigar sus dolores será poco pues todos ellos sufren lo mismo que he sufrido yo (…).

Termino pues, falta muy poco tiempo para la ejecución. Háblales a todos de la virtud del deber cumplido y diles que es preferible la muerte a traicionar las virtudes y el alma. Te repito lo de mis hijos y lo de mi mujer: no los abandonéis, por Dios te lo pido.

Nada más, querido amigo y siempre presidente, un abrazo muy fuerte y Gora Euskadi! y ¡Viva la República!

Cuando la historia nos juzgue a todos sabrán que nosotros hicimos lo indecible por evitar la muerte a los presos y por conservar el respeto absoluto a toda idea por opuesta que fuera a la nuestra.

Te abraza hasta siempre,

Alfredo Espinosa y Orive.


Richi Pérez.

Gerardo Gómez Pérez: el falangista sargento de requetés.

En 1950 el Ayuntamiento de Bilbao aprueba el nombre de las 15 calles del nuevo barrio de San Ignacio, impulsado por la Organización Sindical. Para ello elige los nombres de 15 caídos de la Vieja Guardia bilbaína. Hay asesinados en los asaltos a las cárceles y a los barcos prisión y caídos en combate, todos falangistas de antes de la guerra. La mayoría de los nombres nos suenan: Chiqui Martínez Rivas, Fernando Llaseras, José Antonio Canda, Nicolás Berastegui, Zoilo Zugazagoitia… Entre los nombres que nos son desconocidos está Gerardo Gómez Pérez.

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A través de una fuente familiar hemos tenido acceso a la historia de Gerardo Gómez. Poco sabemos de su vida anterior a la guerra y nada de su militancia en Falange. Sólo el testimonio de su familia y la confirmación del mismo, a través de su elección para el callejero.

Hijo de una familia del Casco Viejo dedicada a la sastrería, Gerardo perteneció a la Adoración Nocturna y al Apostolado de la Oración, siendo también Caballero del Pilar. Formó parte, como muchos de sus camaradas, de esa burguesía trabajadora de hondas convicciones religiosas que después nutriría en abundancia  las filas del Ejército Nacional.

Una vez abortada la sublevación en Bilbao y con la guerra en marcha, es movilizado. En el frente, se presenta voluntario para recuperar una mula que se había escapado a tierra de nadie, aprovechando la situación para pasarse al enemigo.

La siguiente noticia que tenemos de él es su participación en los combates para entrar en Bilbao, como sargento de requetés del Tercio Nuestra Señora de Begoña. El tercio se había creado con carlistas de la Ondarroa (Vizcaya) recién conquistada, a los que se añadieron voluntarios carlistas guipuzcoanos y soldados republicanos prisioneros. Entre estos últimos estaría Gómez. Fue la primera unidad vizcaína constituida en el Ejército Nacional, lo que sin duda sería determinante para los soldados de ese origen dispuestos a liberar su tierra natal, más allá de matices ideológicos.

 

Tras avanzar por el Señorío y romper el Cinturón de Hierro, las tropas franquistas se aprestan a tomar Bilbao en junio de 1937. La última resistencia, la sierra de Artxanda, al pie de la cual la capital no puede mantenerse. El Tercio de Begoña va en vanguardia. Ha de tomar las posiciones del Alto de Santo Domingo, fuertemente defendidas.

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Posición de Santo Domingo. Fondo Ojanguren. Archivo General de Gipuzkoa

En los recios combates la posición cambia de manos varias veces y al final es conquistada. Diez requetés del Begoña caen en la acción. Entre ellos el sargento Gómez Pérez. Al entrar en Bilbao las tropas, su hermana las recibe buscando una cara conocida a la que preguntar por Gerardo, recibiendo la noticia de que ha caído a la vista de Bilbao.

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Los protagonistas: Alberto Cobos Vic.

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Como hemos visto en varias ocasiones, entre los primeros militantes que tuvieron las JONS bilbainas, estaba Alberto Cobos. Natural de Talavera de la Reina*, nacido en 1913 y  estudiante en Bilbao, Cobos participó en las reuniones para constituir y organizar el partido en Vizcaya, siendo detenido en octubre de 1933 por realizar pintadas junto a Felipe Sanz y Zoilo Zugazagoitia.

Al fusionarse las JONS con Falange Española en la primavera de 1934, Alberto Cobos formó parte del triunvirato designado para dirigir la nueva organización en la provincia, junto a Sanz y Maiz de Zulueta. Poco después se estableció el mando único, ocupando Felipe Sanz la jefatura provincial. Esta situación llegó hasta el verano de 1935, momento en el que Sanz es sustituido por Julio Mendoza.

Parece que Mendoza no cuajó en el mando y nuestro protagonista es nombrado jefe en septiembre u octubre. El 14 de noviembre Cobos imparte una conferencia en la sede del partido titulada “Nuestro espíritu”. Las semanas sucesivas están llenas de actividad. Numerosos falangistas son detenidos en Bilbao por incidentes producidos en la venta del Arriba. Las condenas se suceden. En enero, los estudiantes del SEU van a la huelga junto a los carlistas. La identidad de fines con las fuerzas de la derecha radical parece acentuarse. En este contexto, llegan las elecciones generales de febrero de 1936.

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El jefe provincial, Cobos, da una conferencia en la sede explicando el papel de Falange ante las elecciones y anunciando la convocatoria de tres mitines, en Orduña (Vizcaya) y en Amurrio y Barambio (Álava). En esta última localidad, Cobos cerró el mitin. Según recoge el Arriba: “El jefe provincial, camarada Cobos, expuso el sentido hondo y dramático de España, dividida en dos por un surco profundo, entre dos generaciones y que a Falange, que constituye una de ellas le está atribuido el deber de conquistar la armonía lo mismo en el aspecto económico que en el espiritual. Indicó también, que el dramatismo de las diferencias sociales no tiene a veces otra separación que la de un cristal, a una parte un clima vanidoso y fuera la intemperie.”

Teniendo en cuenta que FE de las JONS no presentaba candidaturas en ninguna de las dos provincias, parece que se aprovechaba la mayor predisposición política durante la campaña para presentar el partido en sociedad. Sin embargo, algunos consideraban que esto favorecía en última instancia a las candidaturas de derechas, que sí se presentaban. Precisamente este tipo de actuaciones terminaron apeando a Cobos del cargo. Cuando se clausuró la sede de Falange tras la llegada al poder del Frente Popular, los monárquicos de Renovación ofrecieron su local a los falangistas. Siguiendo el relato que Milicua hace a García Venero en su “Testimonio de Hedilla” esta colaboración con la derecha llevo casi hasta la escisión al partido y las denuncias llegaron a Hedilla, quien ejercía una especie de mando delegado desde la clandestinidad, con José Antonio y muchos dirigentes en la cárcel. Hedilla abrió expediente a Cobos, informó al Jefe Nacional, y tras su respaldo, sustituyó a Cobos por José María Valdés Larrañaga en la jefatura provincial.

Desconocemos en qué momento exacto se produce este cambio en la jefatura, pero tuvo que ser en las últimas semanas anteriores al estallido de la guerra. Hasta entonces y con más intensidad desde la llegada del nuevo gobernador civil nombrado por el Frente Popular, Cobos lideró una organización sistemáticamente perseguida por el poder. Las multas, detenciones, registros y clausuras fueron constantes entre febrero y mayo de 1936. En marzo fue multado junto a otros directivos con 2.000 pesetas por la llegada de anónimos amenazantes (con el sello del partido). Asimismo, Cobos estaba entre los 37 detenidos en mayo en Gallarta por manifestarse en el entierro de un guardia civil asesinado por izquierdistas. Este fue el último intento de demostrar la fuerza de un partido, que nunca pasó de ser testimonial en la provincia.

En junio la capacidad de acción de los falangistas había sido barrida y las autoridades se centraron en Renovación Española, clausurando su centro y deteniendo a sus directivos. Sin embargo encontraron tiempo para registrar el domicilio y detener al nuevo jefe provincial falangista Valdés y a su cuñado por encontrar en su casa una escopeta de caza sin licencia.

La jefatura cambió de manos en el momento más delicado, con la conspiración en marcha. Una organización más cohesionada, con un mando indiscutido, necesariamente hubiese desempeñado un papel distinto en el Alzamiento en Bilbao, aunque probablemente no hubiese cambiado el resultado final.

Al fracasar el golpe Cobos se mantuvo oculto, evitando así la prisión. Durante el gobierno de Euzkadi fue condenado en rebeldía a 20 años de prisión por rebelión, junto a muchos de los falangistas que habían ocupado cargos en la provincia. Se conserva un inventario de los bienes que se encontraron en su domicilio, ocupado por un refugiado guipuzcoano. Tras la toma de Bilbao, se unió a las tropas, combatiendo como soldado.

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Diligencia de embargo realizada en el domicilio de Cobos. Enero 1937

 

Una vez acabada la guerra ocupó cargos políticos, tanto en el partido como en las instituciones locales. En los años cuarenta es teniente alcalde (quinto) en el Ayuntamiento de Bilbao, Diputado Provincial o Secretario Provincial de FET y de las JONS. Cobos fallece en 1988.


 

* Cuando detienen a Cobos en 1933 la prensa informa de que es natural de Torrelavega (Cantabria). Sin embargo en la tesis: “El poder local en el primer franquismo. Análisis prosopográfico de los miembros del Ayuntamiento de Bilbao y su gestión político-administrativa (1937-1959)” presentada por Antonio Pérez Enbeita, el autor establece su lugar de nacimiento en Talavera de la Reina (Toledo) aportando fecha y nombre de los padres.

Los protagonistas: José María Martínez de las Rivas Villabaso.

Por su interés, reproducimos a continuación  el artículo que Memoria Azul ha dedicado a Chiqui Martínez de las Rivas:

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MEMORIA AZUL

” JOSE MARIA MARTINEZ
DE LAS RIVAS ”

( OTRO HEROE DE LA
FALANGE VASCA )

José María nació en el seno de una de las familias más acomodadas de la burguesía de Vizcaya, con tan solo 15 años ingresa en la Falange de Bilbao y allí funda el”SEU” junto con sus camaradas los hermanos Pico, Berástegui, Isasi , Zarauz, Ybarra y otros pocos.

A partir de marzo de 1936 , “Chiqui”, cómo así le llamaba sus camaradas, pasa a formar parte de la Primera Línea de la Falange Vizcaína.

Al inicio de la Guerra Civil se alista voluntario en la Segunda Centuria de la Bandera de Falange de Álava.

Combate en los frentes de Vizcaya,Brunete ( dónde es herido por primera vez ) y Asturias.

Al poco tiempo realiza el Curso de “Alférez Provisional” y una vez aprobado el mismo, funda y organiza la “Primera Bandera de Falange de Vizcaya”, poniéndose al frente de su Segunda Centuria.

Su Centuria es agregada a la Segunda Bandera de Falange de Navarra ( Primera División Navarra ) y combate en los sectores de Teruel y en la toma de Caspe.

Es herido de metralla en una mano , (su primera herida de Brunete sigue causandole muchas molestias) , a pesar de lo cual se niega a evacuar.

José María ” Chiqui ” vuelve a la segunda Centuria de la Bandera de Álava ( encuadrada en la cuarta División Navarra) pero esta vez como Jefe de la misma, y en el frente del Ebro vuelve a caer herido en una pierna, solo permite que le hagan una pequeña cura.

El 28 de diciembre de 1938 , al frente de su Centuria avanza por Granadella y en el asalto al “vértice de Sabatés”, cae herido de muerte.

“Chiqui” con tan solo 20 años, partia a buscar su Lucero en la guardia permanente.

A los tres días, en el Ayuntamiento de Bilbao, a “Chiqui” le prendió en su camisa azul la “Medalla Militar Individual” el General Loriga, le rindieron honores sus camaradas del SEU y de la Segunda Línea de la Falange de Vizcaya.

Sin lugar a dudas, José María Martínez de las Rivas,(” Chiqui”) fue un héroe de la Falange vasca.

¡¡¡ P R E S E N T E ¡¡¡

( foto inedita de José María vestido con su camisa azul , del archivo de los Guardianes de la Memoria Azul )

Los protagonistas: Enrique Arduán Torres

El 19 de julio de 1935 la Gaceta de Madrid, el BOE de la época, asignaba destino a los nuevos maestros nacionales. Uno de ellos era Enrique Arduán Torres, a un pueblo llamado Vendíaz en Vizcaya, que no hemos podido localizar, aunque probablemente sea una errata y se trate de Vedia.

Enrique Arduan llegaría a su destino el verano de 1935, para comenzar el curso escolar. En una semblanza que le dedicó la prensa granadina tras la guerra, se dice que comandó y organizó la JONS de Galdácano, localidad vecina a Vedia.

No hay muchos datos sobre los falangistas de Galdácano. Según declaraciones de Florencio Milicua, entre ellos estaba un sacerdote que sería asesinado en el barco Cabo Quilates.

El inicio de la guerra civil le pilla en Andalucia, suponemos que disfrutando de las vacaciones escolares en su tierra de origen. Encuadrado en una Bandera de la Falange gaditana, hace los cursos de Alférez Provisional y termina la guerra de teniente en los frentes de Levante con el Cuerpo de Ejército de Galicia. Posteriormente sabemos que desempeñó cargos en el partido y que mantuvo su compromiso político, presentándose como candidato en las listas de FE de las JONS por la provincia de Cádiz en las elecciones de 1977.

Con los pocos datos que tenemos vemos que solo estuvo unos meses en Vizcaya. Sin embargo, puede que desempeñara un papel destacado dentro del partido en la provincia. Y decimos “puede” porque hubo un militante llamado Enrique Torres y creemos que podría tratarse de la misma persona.

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El Pueblo Vasco del 25 de enero de 1936 recoge el anuncio de conferencia en la sede de Falange sobre política imperial de España, impartida por Enrique Torres. Una semana después, un nuevo comunicado del partido citaba a Torres como uno de los oradores en el próximo mitin en Amurrio. Ambas menciones emanaban de la propia organización por lo que es posible que, evitando su primer apellido, intentaran proteger su identidad y evitar represalias dada su condición de funcionario. Si esto fue así parece que resultó, ni Enrique Torres ni Enrique Arduán Torres estaban entre los 80 militantes que fueron detenidos en las semanas sucesivas.

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